Si sientes que tu piel se ve apagada y sin vida o quizás tienes cutis mixto a graso y quieres eliminar el exceso de sebo, este artículo es para ti.

Descubriremos por qué es tan importante exfoliarse periódicamente y los tipos de exfoliación que existen. Además aprenderemos a exfoliarnos correctamente la piel (si no exfoliamos bien podríamos estar haciéndonos más daño a la piel del que creemos).

Personalmente siempre me encantaron los exfoliantes. He usado de todo tipo y colores (y olores). Desde las mascarillas exfoliantes faciales que vienen en pomos muy atractivos de marcas reconocidas hasta los peeling masks cuando el boom koreano invadió el mundo e incluso me hacía mis propios exfoliantes en casa con miel y azúcar 😅.

Con los años mis rutinas de limpieza y belleza fueron migrando a una versión más natural y minimalista pero sigo exfoliándome el rostro cada cierto tiempo. ¿Por qué? Sigue leyendo 👇.

POR QUÉ USAR UN EXFOLIANTE

Empecemos primero teniendo claro cuál es la razón por la que deberíamos exfoliarnos el rostro de forma periódica.

Las células de la piel se renuevan constantemente (cada dos semanas aproximadamente) y millones de células muertas se desprenden cada día de la capa externa de la piel en un proceso natural llamado «descamación». Esta capa externa de la piel, más conocida como estrato córneo, es la que nos protege de las agresiones ambientales y recibe todo lo que ponemos en ella.

Es en la capa externa de la piel donde encontramos al stratum corneo que recibe todas las impurezas y agresiones del medioambiente

Esta piel muerta hace que la piel se vea opaca o perdamos luminosidad, pero también hay muchos factores que pueden interrumpir o interferir en el proceso de descamación como el envejecimiento, problemas hormonales, cambios ambientales o de alimentación. Y esto a su vez puede provocar acné, poros obstruidos, piel áspera, arrugas, vellos encarnados y piel irregular.

Exfoliarnos regularmente puede ayudar a restaurar la piel devolviendo la luminosidad, eliminando las células muertas y dejando la piel tersa y suave.

TIPOS DE EXFOLIANTES

En el mercado encontraremos dos tipos de exfoliantes: físicos o químicos. Y aunque la palabra «químico» puede sonar de terror para muchos, ambos tipos de exfoliantes tienen sus pros y sus contras.

Hay un estigma hoy en día cuando escuchamos la palabra «químico» sin embargo hay que recordar que todo lo que nos rodea es químico. Desde el agua, el aire o hasta los aceites esenciales e incluso nuestro cerebro que genera químicos de forma natural.

Ahora que lo tenemos claro, veamos las diferentes opciones de exfoliación que hay.

EXFOLIANTE FÍSICO:

También llamada exfoliación mecánica, necesitamos un producto o herramienta que nos permita raspar la piel muerta del rostro de forma manual.
La exfoliación física se puede hacer con productos naturales pero también sintéticos y dentro de los naturales tenemos café, azúcar, sal, avena, arcillas, etc. Siempre hay que tener cuidado con la forma en que exfoliamos nuestro rostro, especialmente en las zonas más delicadas.

De preferencia no usar café ni azúcar o sal como exfoliantes en el rostro (en el cuerpo no hay problema) porque podemos hacerlo muy fuerte y dañar la piel sin darnos cuenta.

Entre los sintéticos tenemos los conocidos microbeads o micro plásticos que son pequeñas bolitas hechas de polietileno que ofrecen una buena exfoliación sin embargo son muy pequeñas por lo que se «escapan» y terminan en el mar, alterando la vida marina en los océanos pues no son biodegradables. Para saber si nuestro exfoliante tiene microplásticos solo busca «polyethylene» en la etiqueta.

Micro plásticos o micro beads que encontramos en los exfoliantes tradicionales. Imagen: Thenewsminute.com

Debo reconocer que a mí me encantaban este tipo de exfoliantes por el color de las bolitas y la textura que tenían pero desde que empecé a investigar más lo que ponía en mi rostro dejé de usarlas.

Veamos las ventajas y desventajas de la exfoliación física:

VENTAJAS

  • Son muy fáciles de conseguir (o incluso hacer de forma casera).
  • En la mayoría de los casos son ecofriendly.
  • Los resultados son inmediatos.

DESVENTAJAS

  • Muchas personas pueden sobreexfoliarse la piel sin darse cuenta al raspar muy fuerte o por mucho tiempo la piel.
  • Enjuagarse las partículas del exfoliante del rostro puede no gustarle a todos, especialmente si esas partículas son de café (porque ensucian mucho).

EXFOLIANTE QUÍMICO:

Normalmente se utiliza un líquido (o un producto con textura viscosa) y no es necesario raspar o refregar el rostro ya que contiene químicos (ácidos o encimas) que rompen las capas de piel muerta para que puedan desprenderse más fácilmente. Los exfoliantes más comunes hoy en día en esta categoría son los hidroxiácidos (ácido láctico, glicólico, salicílico, etc).

Los exfoliantes químicos pueden ser mejores para personas que presentan problemas en la piel específicos como eczemas, rosácea, etc. (debes visitar al doctor si es tu caso) ya que no necesitan frotar el producto sobre la piel (con la exfoliación manual, si no es bien hecha, puede causar mayor irritación) y este tipo de exfoliantes no trabajan de forma inmediata sino progresiva.

VENTAJAS

  • Es menos probable que te sobreexfolies ya que no necesitas frotar el exfoliante sobre la piel.
  • Algunos ingredientes químicos (no tóxicos) que lo componen pueden tener otros beneficios adicionales sobre la piel.

DESVENTAJAS

  • No podemos ver los resultados de forma inmediata por lo que es más difícil saber si funciona o no en el corto plazo.
  • Hay mayor probabilidad de presentar reacciones alérgicas o causar irritación en algunas personas.

¿CADA CUÁNTO DEBO USAR EL EXFOLIANTE?

Cada piel es única y cada persona reacciona distinto, por lo que te tocará un tiempo de experimentación para ver si la periodicidad en la que te aplicas el producto te funciona bien o quizás debas hacerlo más o menos seguido. Recuerda que si te excedes con la exfoliación tu piel se irritará y se sentirá seca.

Por regla general, y si la piel está sana, exfoliarnos una vez a la semana está bien. Puedes probar usándolo 2 veces a la semana si tienes piel grasa o mixta.

¿CÓMO EXFOLIARSE EL ROSTRO?

Si usas mi mascarilla exfoliante o una parecida, coloca en un bowl una cucharadita del exfoliante (importante: si tu mascarilla contiene arcilla, esta no debe tener contacto con superficies metálicas. En su lugar puedes usar un platito de cerámica). Agrega agua de a pocos hasta formar una pasta untable. Ten cuidado de no pasarte de la cantidad de agua pues de lo contrario quedará muy líquido 🙁.

Esparce la pasta por todo el rostro y opcionalmente por el cuello. Espera unos 10′ mientras va secando pero no dejes que seque por completo ya que la piel se puede sentir muy tirante o reseca en algunos casos. Si se te llegó a secar solo rocía un poco de agua para humedecer nuevamente la mascarilla. Y lo más importante: ¡evita la zona de los ojos! Esta es la zona más delicada del rostro así que ten cuidado.

Cuando llegue la hora de enjuagar, puedes hacerlo de dos formas para exfoliarte el rostro:

  • Humedece un trapo o toalla con agua tibia/caliente y retira suavemente la mascarilla masajeando la piel (de esta forma exfolias muy delicadamente).
  • Puedes usar solo tus manos pero ten cuidado de no frotar muy fuerte la piel para no lastimarla.

Y una recomendación final: usa el exfoliante realizando un masaje sobre el rostro con movimientos circulares muy suaves durante un tiempo más prolongado funcionan mejor que si ejercemos mucha presión de forma rápida. Y luego de tu sesión de exfoliación no olvides humectar la piel 🙂

¿Te quedaron dudas? Déjame saber en los comentarios 👇

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